Scotland’s crannogs older than Stonehenge
En Honduras, los medicamentos falsificados están circulando en el mercado hondureño a través de contrabando, comercio informal y venta digital, poniendo en riesgo tratamientos médicos esenciales y la salud de miles de personas. Decomisos recientes en puntos fronterizos y alertas sanitarias evidencian que el problema persiste y afecta directamente a pacientes, sus familias y a los consumidores.

Los medicamentos falsificados representan hoy uno de los mayores riesgos para la salud pública en el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que en países de ingresos bajos y medios al menos 1 de cada 10 productos médicos que circulan en el mercado puede ser falsificado, lo que refleja la dimensión del desafío.

Un medicamento falsificado imita la apariencia del producto original, pero puede no contener el principio activo correcto, incluir dosis insuficientes o estar contaminado. En muchos casos, el paciente no lo descubre hasta que el tratamiento fracasa o su condición clínica se complica.

“Un medicamento falsificado no es un simple engaño comercial: es un riesgo sanitario directo. Puede hacer que una infección no se cure, que una enfermedad crónica se descompense o que un paciente termine hospitalizado”, afirmó la Dra. Astrid Díaz, Directora Médica para Bayer Healthcare Centroamérica y Caribe.

La dra. añadió que “la apariencia puede ser idéntica al original, pero el contenido no lo es. Cuando el tratamiento falla por una falsificación, el paciente pierde tiempo valioso y su salud puede deteriorarse de forma irreversible”.

Un fenómeno que trasciende lo comercial

Las redes de contrabando, el comercio ilícito transfronterizo y la venta a través de redes sociales y plataformas digitales han ampliado el alcance de los medicamentos falsificados, facilitando que productos sin registro sanitario ni control de calidad lleguen directamente a los consumidores.

Desde FEDEFARMA se advierte que el problema debe abordarse como un tema estructural. “El combate a los medicamentos falsificados es una política de salud pública y de seguridad. Requiere coordinación interinstitucional, trazabilidad efectiva y aplicación rigurosa de la ley para proteger a los pacientes y consumidores y cerrar el espacio a las redes ilícitas”, señaló Fernando Vizquerra, Director Cluster de FEDEFARMA.

Riesgos reales y consecuencias concretas

Consumir medicamentos falsificados puede provocar:

• Infecciones que no responden al tratamiento por antibióticos sin el principio activo adecuado.

• Descompensaciones en pacientes con diabetes u otras enfermedades crónicas.

• Reacciones adversas por sustancias desconocidas.

• Complicaciones que derivan en hospitalizaciones y mayores costos para las familias.

Además del impacto individual, el fenómeno erosiona la confianza en los tratamientos legítimos y en el sistema de salud. 

“Cuando un paciente consume un medicamento falsificado, no solo se afecta su tratamiento; también se debilita la confianza en la medicina y en los profesionales de salud. Ese daño es profundo y difícil de revertir”, subrayó la Dra. Díaz.

Cómo reducir el riesgo

Especialistas recomiendan:

• Comprar únicamente en farmacias y establecimientos autorizados.

• Verificar que el medicamento cuente con registro sanitario visible.

• Revisar que el empaque esté sellado y sin alteraciones.

• Confirmar que lote y fecha de vencimiento estén claramente impresos.

• Desconfiar de precios significativamente más bajos que el promedio del mercado.

• Evitar la compra a través de redes sociales o vendedores informales.

Para FEDEFARMA, la educación del consumidor y la denuncia oportuna son herramientas clave para frenar la circulación de estos productos. “No arriesgue su salud: compre únicamente en establecimientos autorizados, verifique el registro sanitario y reporte cualquier sospecha. Combatir la falsificación es una responsabilidad compartida”, enfatizó Vizquerra.

Un llamado a la acción

Los medicamentos falsificados no solo constituyen un delito económico; representan una amenaza directa para la vida y la salud de la población. La información, la compra responsable y la cooperación entre instituciones y ciudadanía son esenciales para reducir su impacto.

Si desea informar o reportar un efecto adverso o un reclamo técnico de producto asociado a un producto Bayer, por favor dirija sus comentarios a su Autoridad Sanitaria Local y/o enviarlo al correo farmacovigilancia.cac@bayer.com