Scotland’s crannogs older than Stonehenge

El Salón Viena del Hotel Clarion se vistió de gala para celebrar la llegada de los quince años de Nathalie Camila Girón Valladares. Misa de acción de gracias, cortejo de princesa y una decoración de Vinos y Rosas que dejó a todos suspirando.

El azul celeste reinó la noche del sábado. Y no era para menos. Nathalie Camila Girón Valladares deslumbró a todos con un vestido que parecía hecho de nubes y sueños, confirmando que ella es, sin duda, una verdadera reina en la noche más especial de su adolescencia.

         

La jornada inició con la parte más emotiva: una misa de acción de gracias en la iglesia Guadalupe. Ahí, Nathalie, acompañada por sus padres Gustavo Girón y Syntia Valladares de Girón, su hermana Angelie Girón Valladares, familiares y sus mejores amigas de la Dowal School, elevó su gratitud por estos primeros quince años de vida.

Pero la magia apenas comenzaba. Al caer la noche, el Salón Viena del Hotel Clarion abrió sus puertas para recibir a los distinguidos invitados. Y el espectáculo fue total.

Sus padres y su hermana fueron los cómplices perfectos de un festejo que cuidó cada detalle. El cortejo al estilo único de los XV años marcó el inicio de la recepción, entre aplausos, luces y la emoción de ver a Nathalie entrar como toda una princesa.

El escenario no podía ser otro que un jardín de ensueño. La prestigiada floristería Vinos y Rosas fue la encargada de crear una decoración espectacular. Arreglos florales exuberantes en tonos que hacían juego perfecto con el vestido de la quinceañera transformaron el salón en un cuento de hadas hecho realidad.

La noche majestuosa, llena de música, baile y felicidad, llegó a su momento más dulce con la partida del pastel. Una obra de arte de Anayansy Bakery que no solo endulzó el paladar, sino que cerró con broche de oro una celebración que Nathalie y su familia atesorarán por siempre.  ¡Porque los XV años solo se cumplen una vez! Y los de Nathalie Camila fueron, definitivamente, de ensueño.